¿Quién gobierna en Compostela?

El Correo Gallego

¿Quién gobierna en Compostela?

La Asociación de Vecinos Compostela Vella ha promovido encuentros con cada nueva corporación municipal. Cinco alcaldes, desde Sánchez Bugallo hasta Noriega, nos han recibido en el Pazo de Raxoi. El objetivo de estas reuniones ha sido siempre trasladar los problemas de los vecinos de la ciudad histórica, especialmente aquellos que se encuentran relacionados con las particularidades de una zona especialmente céntrica y protegida en su patrimonio, pero masificada de visitantes y despoblada de habitantes, muy muy desprotegidos. Esta no sólo es la descripción de la situación actual, sino que por desgracia es también su tendencia.

El 14 de julio de 2015 se celebró la tradicional reunión con el nuevo actual alcalde de la ciudad. El encuentro con el alcalde Noriega se celebró a instancias de la asociación, con amplia representación de socios y junta directiva, siendo su objetivo trasladar los problemas de los vecinos, a saber: necesaria mejora en la gestión de la recogida de basuras, incumplimiento de la ordenanza de convivencia ciudadana, incumplimiento de las limitaciones de actividades en locales, ineficaz regulación de aparcamiento para residentes, la deficiente oferta de servicios urbanos a nivel de telecomunicaciones y gas.

El alcalde Noriega tomó nota de los problemas planteados y se comprometió a visitar a los vecinos afectados por ruido de la rúa de Entremuros para escuchar directamente de ellos sus reclamaciones. Estos vecinos son personas de edad, con escasas rentas, algunos tienen enfermedades que recomiendan reposo, necesitan descansar tranquilamente en sus domicilios. Aunque la rúa Entremuros está a poca distancia del Pazo de Raxoi, el alcalde esquivó esta reunión, a pesar de las repetidas veces que esta Asociación le recordó su compromiso. Las decenas de instancias presentadas por la Asociación en defensa de los vecinos, solicitando medidas efectivas para mejorar los problemas de insalubridad acústica de esta histórica calle, han acabado en la Fiscalía y están siendo estudiadas. La Valedora do Pobo ha requerido al Concello por su inacción y pasividad en este caso. Agradecemos vivamente a la Valedora do Pobo, su defensa en favor de estos vecinos desprotegidos.

En este contexto, recientemente la asociación supo que el Concello debatía alguno de los problemas señalados -concretamente el reiterado incumplimiento de las ordenanzas de ruido y convivencia ciudadana- con varias asociaciones del gremio de la hostelería. Los vecinos solicitamos formalmente mediante instancia en registro formar parte de ese debate, ser parte interesada, pero fuimos excluidos. El argumento utilizado para dejar fuera a los habitantes de la ciudad fue que la reunión no era promovida por el propio Concello, como si la alcaldía no pudiera establecer las reglas de los debates que se celebran en su propia casa. Como si el alcalde tuviera que pedir permiso a algunos empresarios para poder contar con la presencia de ciudadanos afectados por los temas a tratar. ¿Quién gobierna realmente Compostela en lo referido al cumplimiento de la ordenanza de convivencia ciudadana y limitaciones de actividades en locales?

Suponemos que aquel debate ha debido de progresar, pues los hosteleros anunciaron en prensa que informaron al público sobre los resultados alcanzados. Si fue una sorpresa saber que los hosteleros establecían las reglas de interlocución con el alcalde y podían vetar la presencia de terceros, mayor ha sido la sorpresa al comprobar que los hosteleros ejercen la portavocía de la alcaldía. Algunos forman parte destacada de Compostela Aberta, otros han formado recientemente una asociación de vecinos instrumental que en realidad defiende intereses del gremio hostelero. Todos comparten la defensa de la ciudad histórica como territorio de copeo antes que poner freno a la despoblación del barrio.

Ante estos hechos y desde el compromiso con los problemas de los habitantes de la ciudad histórica, la Asociación de Vecinos Compostela Vella denuncia que el incumplimiento reiterado de las ordenanzas no ha cambiado para mejor desde 2014, y que la corporación actual es menos dialogante y menos transparente que ninguna de las anteriores y parece más dispuesta a la vista gorda. Compostela Aberta presume de promover la participación ciudadana, pero lo hace excluyendo a quien no es afín interponiendo asociaciones instrumentales de varios formatos. En lugar de reforzar el asociacionismo existente, el alcalde actual lo neutraliza y opaca con procesos farragosos, marcadamente asimétricos y manifiestamente alegales.

En contraposición a esto, la filosofía que ha presidido siempre el comportamiento de la Asociación de Vecinos ha sido reclamar el cumplimiento de la ley y de las normas que emanan de ella. El cumplimiento de la ley es innegociable. Puede producirse cambio de normativa pero siempre debe ser para avanzar en el reconocimiento de los derechos de los vecinos, nunca para retroceder, siguiendo el principio de no regresión en materia medioambiental. El principio de no regresión enuncia que la normativa y la jurisprudencia ambiental no deberían ser revisadas si esto implicara retroceder respecto a los niveles de protección alcanzados con anterioridad. Este principio tiene rango de ley en países avanzados como Francia.

En la víspera de la rueda de prensa hostelera sobre la nueva política municipal en incumplimientos normativos, los empresarios amenazan y amagan con muchos despidos si no se cambia la Ley. Mientras tanto los vecinos advertimos que si la ley se cambia al dictado de los propios hosteleros para mejorar su propio lucro, en la ciudad histórica sólo quedarán hosteleros. ¿O es quizá esto lo que pretende Compostela Aberta que suceda para esquivar así los problemas complejos de resolver?

Por eso nos preguntamos:

¿Las modificaciones de la normativa hostelera las redacta y comunica el propio gremio hostelero? ¿Donde está el Concello?

Consideramos que el equipo de gobierno del Concello de Santiago es y debe seguir siendo el único interlocutor válido para tratar los problemas de los vecinos que son de su competencia. La Asociación de Hostelería no puede ni gobernar nuestra ciudad, ni modificar ni adaptar las normas a su conveniencia y para mayor lucro, ni convertirse en interlocutor ni portavoz municipal.

La Asociación de Vecinos Compostela Vella con su trayectoria ha demostrado defender los intereses vecinales, por eso debe ser escuchada en el momento de analizar los posibles cambios normativos en las ordenanzas de convivencia y ruido que tanto le afectan, debe estar presente en la reunión del día 30 de noviembre del Pazo de Raxoi. No puede ser excluida en beneficio de las multitud de asociaciones sectoriales, gremiales e instrumentales.

Publicado el 30 de noviembre de 2016 en Tribuna Libre de El Correo Gallego http://www.elcorreogallego.es/opinion/firmas/ecg/quien-gobierna-compostelaa/idEdicion-2016-11-30/idNoticia-1029758/

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