Pablo Pérez Costanti (Santiago de Compostela, 1857-1938)

Biografía:

Pablo Pérez Costanti nació en Santiago el 2 de diciembre de 1857 en la rúa Patio de Madres nº13. Actualmente esta vivienda es el Hostal La Carballinesa: http://www.hostallacarballinesa.es/

PEREZ COSTANTI partida de nacimiento

Registro de nacimiento de Pablo Antonio Pedro Crisólogo Pérez Costanti AMS [02/12/1857]

En su casa natal le recuerda una placa con una inscripción colocada en 1957, conmemorando el centenario de su nacimiento 1857-1957.

perez costanti archivero en patio de madres 01_12_1957

Placa colocada en la casa natal de Pérez Costanti en Patio de Madres: “Nació en esta casa el 2 de diciembre de 1857    D. Pablo Pérez Costanti archivero del Ayuntamiento de Santiago y excelente historiador de Galicia. Sus amigos 9-XII-1957″. 

Este archivero, historiador y periodista fue miembro fundador de la Real Academia Gallega. Autor trabajos de investigación como la recopilación de artículos Notas Viejas Galicianas (3 volúmenes, 1925-1927) y Diccionario de artistas que florecieron en Galicia en los siglos XVI y XVII (1930).

Aunque hay cierta confusión con la fecha de su fallecimiento en varios autores, podemos confirmar que falleció en Santiago el 19 de septiembre de 1938 como demuestra la esquela publicada en la prensa local.

esquela perez costantiEsquela publicada en el diario El Compostelano el 19 de septiembre de 1938

Está enterrado en el cementerio de Boisaca. En Santiago tiene dedicada una calle.

perezcostanti

Pablo Pérez Costanti BRAG

Retrato de Pérez Costanti por Urbano Lugrís
……………………………………………..
PEREZ COSTANTI lápida en Boisaca
Lápida de Pérez Costanti en el cementerio de Boisaca (Santiago de Compostela)

______________________________________

Bibliografía:

#01_Pedret Casado, Paulino. “La Vida y la obra de Don Pablo Pérez Costanti“. Artículo en: Cuadernos de Estudios Gallegos (1957) Tomo XXII, fascículo 36; p. 242-248.

#02_Ortega Romero, María del Socorro y Mª Pilar Sánchez-Cantón Lenard. “Trabajos de Pérez Costantí en revistas y periódicos de Galicia”. Artículo en: Cuadernos de Estudios Gallegos (1957) Tomo XXII, fascículo 36; p. 249-266.

#03_Vilanova, Alberto: P. Pérez Costanti, Galicia Emigrante, Ano V, nº 32, p. 10-12. Buenos Aires, 1957-1958.

#04_Bouza-Brey Trillo, Fermín. Lección y gloria de Pérez Costanti. Artículo en: Boletín de la Real Academia Gallega nº 321-326. tomo XXVIII. 3 de diciembre de 1937.

__________________________________________________

#01_”La vida y obra de Don Pablo Pérez Costanti”, por Paulino Pedret Casado. En Cuadernos de Estudios Gallegos (1957) tomo XII, fascículo 36; p. 242-248.

El 2 de diciembre de 1857, poco tiempo después de haber sido fundada la Escuela de Diplomática de Madrid, nacía en la casa hoy número 14 de la calle de Patio de Madres, de Santiago, el que había de ser un eximio paleógrafo Pérez Costanti, bautizado en la Iglesia románica de Santa María de Sar con los nombres de Pablo Antonio Pedro Crisólogo.

colegiata de san

Colegiata de Santa María de Sar donde fue bautizado Pablo Pérez Costanti

Sus padres Pablo Pérez Ballesteros, Juez de paz de Santiago y su madre Carmen Costanti Miller, eran naturales también de esta ciudad, pero la madre había sido bautizada en Santa María de la Corticela, por ser hija de un extranjero, el italiano Costanti Borchini.

Don Pablo Pérez Costanti estudió cuatro cursos de Bachillerato desde 1808 a 1872, años agitados políticamente y siguió la carrera de Medicina desde 1872 a 1877, pero no logró pasar del tercer año. En 20 de septiembre de 1872 era soldado de Sanidad en La Coruña.

En 1883 fundó en Padrón El Organillo, periódico satírico decenal, y pocos años después colaboró en periódicos festivos de Santiago como Café con gotas y Fray Benito.

La marcha de Bernardo Barreiro de Vázquez Varela, el laborioso director de la importante revista histórica de Santiago Galicia Diplomática, a la Coruña, por haber obtenido plaza de Archivero de la Diputación Provincial, dejó vacante el cargo de Archivero del Ayuntamiento de Santiago, que ocupó D. Pablo desde 1885 hasta 1935, que la enfermedad le obligó a suspender toda actividad. En la revista mencionada en 1888, 1889 y 1893 publicó varias Actas del extinguido Monasterio Benedictino de San Martín Pinario y diversas escrituras desde el siglo XVI en adelante referentes a Compostela.

En 30 de marzo de 1891 escribió un artículo sobre la Capilla de Don Lope, hoy llamada de la Comunión, de la Catedral de Santiago, en el periódico quincenal La Patria Gallega, que comenzaba entonces y en los números de 30 de abril y de 15 de mayo siguientes dos nuevos artículos acerca de la misma capilla.

Para las tunas escolares o estudiantinas que solían salir en la proximidad de los carnavales y recorrer las principales ciudades gallegas y algunas veces otras universitarias, como Oviedo, Valladolid o Coimbra, escribió algunas piezas dramáticas, y así en la famosísima de 1888 colaboró con el ingenioso tudense Camilo Bargiela, muerto de cónsul en 1912, en la obra La tuna por dentro y escribió La buena gente para la estudiantina de 1897.

En 1892 publicó Indice de la Sección de Protocolos custodiados en el Archivo Municipal de Santiago.

En 1897 que fue Año Santo Compostelano, en el Certamen Literario que organizó el Ateneo León XIII creado a fines de 1894 por varios intelectuales para el estudio con espíritu católico, fue premiada su Biografía del escultor José Ferreiro, en la que manifiesta sus excepcionales condiciones de agudo y paciente investigador.

En 21 de enero de 1898 comenzó su colaboración en el diario El Eco de Santiago, que continuó hasta 1911 inclusive. Escribió en distintos números sobre más de cuarenta santiagueses ilustres y sobre la Guerra de la Independencia en Santiago, ciudad que sufrió el dominio francés desde 9 de enero de 1809 hasta 23 de mayo del mismo año.

En 1905 publicó su curiosísima y muy minuciosa Historia del Periodismo Santiagués. Lástima grande que haya interrumpido su trabajo tan interesante en la página 128 de la obra y en el año 1850. Son unos treinta y seis periódicos los estudiados por D. Pablo y es el primero de ellos Catón Compostelano, que comenzó el 1 de mayo de 1800 y del que salieron veinte números.

En las revistas que se editaron en mayo de 1908 en Santiago y La Coruña, El Centenario y Galicia, respectivamente, con ocasión del primer centenario de la gloriosa jornada del “Dos de Mayo” colaboró Pérez Costanti.

En 1909 y con motivo de conseguir objetos para la Exposición Regional Gallega que tuvo lugar en Santiago aquel Año Santo Compostelano y en su calidad de Secretario de la Sección Arqueológica, hizo un viaje a la provincia de Zamora en compañía del erudito orensano D. Benito Fernández Alonso, con el fin de recoger varias esculturas de Ferreiro, quien había pasado en la Parroquia de Santa María de Hermisende, perteneciente al partido de Puebla de Sanabria y Diócesis de Orense los últimos dieciséis años de su larga vida en compañía del párroco D. Jose Antonio Rodríguez Pérez, natural de Salamonde, en el partido de Carballiño.

A la iniciativa de D. Pablo, acogida calurosamente por el Ayuntamiento de Santiago a fines de 1908, se debe el Certamen Histórico celebrado en esta ciudad y retrasado hasta julio de 1910 con el deseo de que hubiese más tiempo para preparar los trabajos. De él fueron jurados, entre otras personalidades, don Eduardo de Hinojosa, don Juan Menéndez Pidal, don Jose Villaamil y Castro, el General de Ingenieros Marvá y el Teniente Coronel Ibañez Marín, muerto en Melilla en combate, en julio de 1909.

En 1911 comenzó don Pablo su asidua colaboración en el Boletín de la Academia Gallega, institución de la que era socio fundador. En él publicó Linajes Galicianos, serie de artículos sobre hidalgos gallegos, extractos de las numerosas informaciones y cartas de hidalguía que conserva el Archivo Municipal de Santiago. A este largo estudio sucedió en el mismo Boletín otro sobre Colegiales de Fonseca, importantísimo por haber sido el Colegio fundado por el tercer Fonseca, Arzobispo de Santiago, lo más valioso y potente de la Universidad gallega, anterior a la época constitucional.

De parecida especie son los artículos que consagró en la misma revista a los linajes de muchos canónigos de la Catedral compostelana.

En la Colección Diplomática del Boletín de la Academia Gallega publicó las Ordenanzas del Ayuntamiento de Santiago, dadas en 14 de marzo de 1569 y otras de 26 de agosto de 1775, así como las Ordenanzas de la Cofradía Gremial de Correeros, cuyo patrono era San Esteban, de los años 1442, 1449, 1453, 1462, 1561 y otras de la Cofradía de los Mercaderes de 1483 y de 1489. También dio a la luz en el mismo Boletín las Ordenanzas de la Cofradía del Señor Santiago, de los caballeros de 1564, un convenio entre el Convento de San Agustín de Santiago y la Cofradía escolar de San Nicolás de Bari, Patrono de la Universidad compostelana, de 5 de diciembre de 1705; una representación de la Junta del Reino de Galicia a Carlos III sobre diversos asuntos referentes a la Universidad en 1 de noviembre de 1775, y otra del Cabildo Catedral de Santiago al Arzobispo don Juan de San Clemente en 19 de mayo de 1597, y muchos más documentos de interés.

En 31 de julio de 1916 con motivo de las fiestas del Apóstol Santiago que aquel año alcanzaron inusitado esplendor por haber sido inaugurada la estatua del preclaro compostelano Montero Ríos, se celebró un certamen en que don Pablo consiguió dos premios, uno por su Historia de la Universidad Compostelana, y otro por Industrias Artísticas que florecieron en Santiago con anterioridad al siglo XVIII obras que desgraciadamente no se imprimieron aún.

En septiembre de 1917 encargó a don Pablo, el Arzobispo Cardenal Martín de Herrera, la ordenación del rico Archivo de la Mitra Compostelana, y desde entonces publicó en el Boletín Eclesiástico de Santiago varios trozos de las muy noticiosas Memorias del Canónigo Cardenal de Santiago Jerónimo del Hoyo, visitador de la diócesis a principios del siglo XVII en nombre del Arzobispo don Maximiliano de Austria. Esta obra se conserva en el Archivo mencionado, así como las Ordenanzas de la Cofradía de los Herreros, cuyo Patrono era San Julián, que publicó también en el referido Boletín.

En 1908 comenzó su frecuente colaboración en el diario coruñés La Voz de Galicia, que continuó hasta 1921 inclusive, y en el 1912 inició su contribución anual al hermoso Almanaque Gallego de Buenos Aires, que dirigió su fundador Manuel Castro López, fallecido en 1927, hasta su muerte que fue también la del periódico. En 1915, hasta su muerte, que fue también la del periódico. En 1915 comenzó don Pablo su asidua colaboración que continuo hasta 1921 en el santiagués Diario de Galicia.

En la revista quincenal de historia Ultreya que empezó en Santiago en 1 de mayo de 1919 y que duró muy poco más de un año, también colaboró a menudo.

Fue autor de muchos artículos históricos referentes a Santiago o a santiagueses en el Diccionario Espasa y colaboró en el Künstlerlexikon, editado en Leipzig por Thieme-Becker.

Para el Libro de Oro de la Provincia de La Coruña, que se publicó en 1939, escribió Los primitivos blasones de Compostela.

En 1925 recogió muchos de sus artículos, todos ellos de investigación de primera mano y escritos en diversos periódicos, en una obra en tres densos volúmenes de unas cuatrocientas páginas cada uno, que tituló Notas Viejas Galicianas, y en 1930 dio a la luz su obra maestra Diccionario de Artistas Gallegos de los siglos XVI y XVII en la que en cerca de seiscientas páginas da numerosas noticias, en su gran mayoría inéditas, de más de seiscientas personas, cuyas obras de arte en Galicia ponen en nuestra región en lugar destacado en el concierto con las demás de España.

Como él escribe en el prólogo:

“Representa este libro una ardua labor investigadora realizada a costa de dispendiosas molestias durante lustros en los Archivos de Galicia, especialmente los notariales, fuente principal para nuestro objeto”.

Efectivamente, aparecen consultados por el autor al pie de cada una de las biografías, y como base de estudio para cada artista, diversos archivos de Santiago, Orense, Coruña, Pontevedra, Lugo, Tuy, Mondoñedo, Vigo y otras ciudades y villas gallegas.

Desde esta publicación aminoró don Pablo sus trabajos y, enfermo de parálisis desde 1935, falleció en Santiago en el segundo piso de la casa número 66 de la calle del Hórreo, el 19 de septiembre de 1938. [fecha correcta]

Pérez Costanti pasó mucho tiempo de su vida ordenando y catalogando varios archivos públicos y privados de Galicia, así en Santiago, además de los del Ayuntamiento, de la Catedral y de la Mitra, los de varias de las numerosas cofradías compostelanas. Autodidacto, como tantos sabios españoles, laboriosos en extremo y metódico, modesto por naturaleza, que jamás se atrevió a constituir síntesis históricas, después de López Ferreiro, el que suministró mas datos de la historia de Santiago, fue espléndido favorecedor de todo el que quisiera investigar, y así, entre otros, el historiador franciscano Padre Atanasio López, el erudito político conservador don Guillermo de Osma y el cronista de La Coruña, don César Vaamonde Lores, por no citar otros muchos amigos de las cosas y de los hechos antiguos de Galicia, confiesan deberle materiales importantísimos de estudio.

La Academia Española, en Junta de 11 de diciembre de 1913, acordó darle las gracias por quinientas veinte voces que envió para la próxima edición del Diccionario de esta Real Institución. Y en febrero de 1918 la Academia de Bellas Artes de San Fernando lo  nombró Académico Correspondiente. Título que también tenía en la Academia de la Historia.

 …………………………………………………………………………

#03_”P. Pérez Costanti”, por Alberto Vilanova. Artículo en: Galicia Emigrante, Año V, nº 32, p. 10-12. Buenos Aires, 1957-1958.

El 2 de diciembre de 1857 nacía en Compostela este sagaz arquetipo de la investigación histórica. Pertenecía al meritorio Cuerpo de Archiveros, ese modesto e insigne grupo de laboriosos al que tanto debe el pasado de Galicia, hasta tal punto, que sin el aporte de estos beneméritos trabajadores, es posible que nuestra Historia, estuviese totalmente desconocida en nuestros días. El día que se haga recuento y valoración de sus tareas, Galicia habrá de rendirles el tributo de admiración y gratitud que se merecen. Bastaría citar los nombres de Villaamil y Castro, Martínez Salazar, Murguía, Barreiro, Álvarez de la Braña, etc., para rendirse incondicionalmente antes sus prodigiosos frutos.

Era hijo de un honrado Juez de Paz, D. Pablo Pérez Ballesteros, uno de los 25 nacionales que se hallaron con el infortunado coronel Solís en la acción de Cacheiras, por lo que ostentaba la Cruz de San Fernando. Otras personalidades ilustres figuran en su familia: su tío el gran humanista y director del Instituto de La Coruña, José Pérez Ballesteros, el malogrado poeta y periodista M. Calixto Ballesteros; el publicista y catedrático de las universidades de Santiago y Sevilla Dr. Francisco Constanti, e incluso aquí en la Argentina, nació en Santa Fe el Dr. Gerardo Constanti, hombre de ciencia y afamado orador.

En Santiago hizo los estudios del bachillerato y más tarde en la Universidad inició los de Medicina que interrumpió para sentar plaza en el ejército, en donde sirvió como Brigada sanitario. Después de su licenciamiento militar, a pesar de los insistentes ruegos de personas que mucho le estimaban para que terminase sus estudios universitarios, desoyó a todos, ya que únicamente sentía la tentación de ser escritor.

Empezó por 1881, fundando en Padrón el periódico decenal humorístico El Organillo, teniendo por compañeros de redacción a quienes habían de ser después destacadas figuras de las letras y del periodismo como Eladio Fernández Diéguez, Fernando García Acuña y Javier Valcarce Ocampo. En otros periódicos como La Prensa Gallega; Café con gotas y Fray Benito también colaboró; corresponsal de La Voz de Galicia de Coruña y de La Capital de Rosario de Santa Fe en donde publicaba una sección titulada “Ecos de Galicia”, y luego ya fueron pocos los diarios gallegos y algunos americanos que no se honrases con su siempre graciosa prosa, siempre ágil para dar color y vida a sucesos muy pretéritos, que en la pluma de otros investigadores se antojaba plúmbea, y en la de Constanti era siempre fresca y atrayente. Sus seudónimos “Saulo”, “Rosa Verde”, “El Bachiller Pérez” y “Pietro Borchini”, salpican todos los periódicos entonces, lo mismo suscribiendo la ironía zumbona y punzante de sus humorísticas semblanzas, que el esclarecimiento de tantos hechos hasta entonces inéditos en los archivos seculares.

Sus primeros escarceos paleográficos, los hizo bajo el magisterio capaz de su tío Tomás Ballesteros, que se encontraba en 1882 al frente del Archivo de la extinguida Administración de Bienes Nacionales del partido de Santiago. De aquí pasó a ponerse al frente del Archivo municipal de Santiago, al dejar este cargo Bernardo Barreiro, que pasaba a dirigir el de la diputación provincial coruñesa. La labor que Pérez Constanti desarrolló al frente del archivo compostelano, basta para consagrar el relevante prestigio de este archivero singular. Ordenó meticulosamente todos los protocolos que confusamente amontonados yacían en aquel local, dando lugar a que aquel ayuntamiento publicase su “Índice” en 1892.

Refiriéndose a esta ímproba labor, en que fueron clasificados entre protocolos y otros legajos, más de 5.770 registros, mereció que un periódico local se expresase en estos términos justamente enconmiásticos:

“La masa enorme de papeles que allí había en confuso montón, vese hoy perfectamente coleccionada. Pérez Constanti tuvo que restaurar hoja por hoja  y unir los antiguos e importantes documentos que existían, salvándoles de la vergonzosa pérdida a que estaban expuestos, formando tomos, los cuales constituyen riquísima colección. Si pacienzuda fue la labor clasificadora, más extraordinaria resulta la de formación de índices del inmenso número de volúmenes que se guardan  en el primer Archivo de Galicia. Los libros del  consistorio de cuatro centurias, las informaciones de nobleza y limpieza de sangre desde el siglo XVI, las actas de la Junta del Reino de Galicia, los bandos y proclamas, las ejecutorias, Reales provisiones, escrituras del Concejo, etc., etc., dan valor inestimable a este depósito, provisto como está cada libro de su correspondiente índice o resumen; trabajo que algún sabio juzgó, (se refiere a Gómez Moreno), considerándolo de los primeros de su género en España”.

Asimismo ordenó la sección de protocolos que estuvo incorporada al archivo de la Catedral compostelana, y trabajó en muchos archivos de casas solariegas, habiendo hecho notables árboles genealógicos de algunas familias nobles de Galicia. Fruto de todas estas tareas fueron los trabajos publicados en el órgano de la Academia Gallega, dedicados a “Linajes Galicianos“; “Colegiales de Fonseca“, y “Canónigos de Santiago“. En la importante revista “Galicia Diplomática” que dirigió Barreiro, en el Boletín eclesiástico de Santiago en el Almanaque Gallego que aquí en Buenos Aires publicaba Castro López, en El Eco de Santiago, y en La Voz de Galicia de Coruña, dio a conocer multitud de aspectos históricos gallegos y que algunos de ellos habían de ser recogidos después en los tres tomos de sus apasionantes Notas viejas galicianas (Vigo, 1925-26). Hablando de esta obra el docto catedrático y escritor Dr. Pedret Casado, escribe en publicación reciente:

En la Historia desde los Reyes Católicos acá, única que cultivó, lo consideramos más interesante que cualquier otro historiador gallego. Nada se ha escrito tan exacto y preciso sobre la historia de la Audiencia de Galicia o de los gremios compostelanos, como los capítulos de las Notas viejas galicianas, y todo ello aderezado con la gracia singular que rebosaba de la amplitud de su espíritu”.

Conocedor el ayuntamiento de Santiago de las aptitudes de Costanti, acordaba en 1908 que su gran archivero escribiese un libro sobre Santiago en la Guerra de la Independencia, relativos a la dominación francesa en la antigua capital de Galicia, coincidiendo con el centenario de tan extraordinario acontecimiento. No sabemos lo que pasó para que non llegase Costanti a publicar tal obra, pero sí sabemos  que fue por entonces alma e iniciador del estupendo Certamen Histórico que auspiciado por el municipio compostelano y coincidentes con tan señalada efemérides se celebró en Santiago, siendo uno de los Concursos literarios más fecundos de los celebrados en Galicia, y además hecho con una solvencia y seriedad, como no abunda en esta clase de justas culturales.

Constanti había concurrido también a esta clase de certámenes: en el literario de 1897 en Santiago, obtuvo un premio por la Biografía del escultor Ferreiro que publicó en folleto al año siguiente; en el Internacional de Zaragoza, de 1903, alcanzó el premio “Galicia”, por su estudio sobre Artistas que florecieron en Galicia durante el siglo XVI, y que había de ser más tarde base para su obra más lograda Diccionario de artistas que florecieron en los siglos XVI y XVII, y que se puede considerar como una de las grandes obras gallegas de nuestro siglo, fruto de “una ardua labor investigadora realizada… durante algunos lustros… en archivos de Galicia, especialmente los notariales“.

Aparte de sus colaboraciones en “Allgemeines Lexikon der Bildenden Künstter” de Leipzig, y en el Espasa, en donde redactó las papeletas alusivas a Compostela, empezara unos Apuntes históricos del periodismo santiagués, del que desgraciadamente no salieron más que unos cuantos cuadernos.

Fue de los miembros numerarios fundadores de la Academia Gallega, correspondiente de la Historia y San Fernando y había sido agraciado con la encomienda de Isabel la Católica, pero todos estos honores, no sirvieron para otra cosa que para herir su modestia, sin reparar ningún beneficio a quien como Costanti atravesó horas difíciles en su economía doméstica.

Sus últimos años, en que su salud se vio perturbada seriamente por una parálisis, agravada por las villanías cometidas en su Tierra durante la guerra civil, en que fueron sacrificadas tantas gentes que Constanti quería y admiraba, expiró en su querido Santiago, el 19 de septiembre de 1937. [fecha incorrecta]

Finalmente terminaremos esta apretada semblanza con una interrogante: ¿Haremos algo por honrar su memoria en la fecha del centenario?

ENVÍO: A mi querido y recordado compañero de tantas cosas Dr. Jesús Ferro Couselo, modelo  y orgullo del Cuerpo de Archiveros y ejemplar investigador de la historia de nuestra idolatrada tierra.

 ________________________

Notas Viejas Galicianas (1925-1927). Índice de la obra:

El primer cronista Oficial de Galicia. Gándara y su Epítome historial

Un cronista oscurecido

La junta del reino de Galicia. Cómo se constituia

Honores y tratamiento de la Junta del Reino

Peticiones del reino de Galicia a Felipe III

Galicia previniéndose contra extranjeras invasiones

La ofrenda del reino de Galicia a la Catedral de Lugo

Los gastos de la Junta del Reino de 1769

La ciudad de Santiago en 1753

La Coruña a principios del siglo XVII

La casa de la moneda en La Coruña

Betanzos de los Caballeros

Una carta del P. Feijoo a las ciudades gallegas

Una carta del P. Sarmiento al concejo de Pontevedra

La industria pesquera en Galicia

Un real despacho sobre el consumo de vinos en Galicia

Ganado de Galicia para Andalucía en 1571. Un informe del Concejo de Santiago

Las ferias en días festivos

El servicio de abasto de carnes en Santiago

La tasa de los bastimentos

Madera de Galicia para Portugal. Las fragas del Rey

Minas de plata en Galicia

Las monterías

Los picheleiros compostelanos

Nuestros azabacheros en el siglo XVI. La quema de azabache falso

La industria pirotécnica de Santiago

El gremio compostelano de Obra prima

Reformas de los gremios mayores de Santiago en 1782 y 1783

El aprendizaje de oficios

A barbear

Las cartas de examen para ejercer oficios

Venta y manumisión de esclavos

Los papeles de la Inquisición de Galicia

La Audiencia de Galicia en el siglo XVIII

El incendio del Archivo Municipal de Santiago en 1559

Una peste en 1569

Malestar en Galicia en el siglo XVII

Temblores de tierra en el siglo XVIII

Las fiestas de los rayos

Mirada retrospectiva sobre la moralidad pública en Galicia

Contra la vagancia

De la vida compostelana: Estudiantes y posaderos

El concejo de Santiago velando por la pública moralidad

Peregrinos al Santo Patrón

Medidas sobre peregrinos

Costumbres gallegas: Praxideiras y fiadas

Costumbres compostelanas: El toque de campanas a parto. Los entierros de noche.

La instrucción primaria desde el siglo XVI

Impresores y libreros del siglo XVI en Santiago

Iluminadores y “scriptores” de libros

El Teatro de Galicia en el siglo XVII. Comediantes y volatines

Los dramas sacros en la fiesta del Corpus. Santiago y Orense

Recuerdos del Colegio de Fonseca. Las comedias en Fiestas de Pascua

Un aspecto de la vida académica compostelana. Prohibición de comedias en la temporada del curso

El teatro de Santiago. Un coliseo en el Gran Hospital

Policía teatral

Los autos bíblicos en las fiestas sacramentales de Padrón

La fiesta del domingo infraoctava del Corpus por la Cofradía del Rosario de Santiago

La procesión del Corpus en Santiago

La tarasca

Los gigantones

La custodia de Arfe

Las antiguas fiestas de Corpus y de San Roque en Betanzos

La capilla y la fiesta de San Roque en Santiago

Música… clásica, o gaitas y tamboriles

Los gaiteros y las cofradías gremiales de Vigo en el siglo XVII

Una Paulina

El servicio doméstico en el siglo XVI

Las visitas de boticas

Los contratos de asistencia médico-quirúrgica

Los médicos gallegos aprendiendo a curar el mal de retención de orina

Especialidades médica del siglo XVI en Galicia

Recuerdos de Noya. El primer médico titular de la villa. Una cátedra de Gramática y Retórica

Donativo de unas santas reliquias a las iglesias de Noya

Las casas consistoriales de Santiago

El Santo Cristo del Consistorio

Los ingenieros Lemaur

El crucero de Ramírez

La rua del Villar

La fiesta del Cendal

Las corridas de toros en Santiago

La posesión y jura de los antiguos alcaldes compostelanos. Los primeros Alcaldes populares

Una elección de Procurador general en Santiago en 1761

Liberalidades de nuestros Concejos de antaño. Agasajos secretos

Los compostelanos en el cerco de La Coruña de 1589

La sustitución militar en tiempo de campaña. Siglo XVII

De la Guerra de Sucesión. Santiago en los sucesos de 1706

Internación de franceses expulsados en 1794

Recuerdos de la Guerra de la Independencia. Una fecha memorable para Santiago

El Marqués de la Romana en Compostela

Los terroristas de antaño. Un pliego “reservadísimo” para el General Eguía en 1829

La relojería en Santiago desde el siglo XVI

El arte en Galicia. Pintura a la aguja. Brosladores de los siglos XVI y XVII

Felipe I el Hermoso en Santiago

El 2º D. Juan de Austria en Galicia

Apertura de la puerta Santa en 1801

El Arzobispo Muzquiz en su llegada a la diócesis compostelana

Los santiagueses proyectando la reorganización de Galicia en 1873

Organeros y organistas en Galicia. Siglos XVI al XVIII

Recuerdos de Pontedeume. El servicio médico. Las antiguas fiestas de San Roque.

Una visita a las iglesias de Muros y otras en 1547

El gremio de tejedores

La reedificación de la fachada del Gran Hospital en 1678

El Hospital de San Roque

La iglesia exconventual de Nuestra Señora de la Cerca

La plazuela de Platerías, lugar sagrado

El Toral. Historia de una fuente

El coquín o mullidor

El alumbrado público

Los primeros carteros de Santiago

Los certámenes de la Sociedad Económica en sus primeros tiempos

Una escuela de dibujo

Las fiestas patronales en 1586

La cena a los jugadores de cañas

La suspensión de las fiestas del Apóstol en 1607

Los Inquisidores y el juego de la sortija en las fiestas del Apóstol de 1632

Fiestas compostelanas de 1643. La Ofrenda Nacional al Patrono de España

La Ofrenda al Apóstol Santiago en la festividad de su traslación

Las fiestas del Apóstol en 1699. Una cuenta de gastos

Homenaje a un delegado regio en 1745. Espléndidos agasajos a portadores de ofrendas reales

Unas fiestas reales en 1566

Levantamiento de pendones por Felipe IV

Toros en unas fiestas reales

Santiago celebrando la reconquista de Orán en 1732

Fiestas con que se celebró el natalicio de dos infantes en 1783

La publicación y jura de la Constitución de 1812

Santiago celebrando unas bodas reales en 1830

La procesión de Jueves Santo

Los sermones de Cuaresma

La exclaustración en Santiago

Enajenación de efectos de conventos suprimidos en 1837

El oficial público. Un verdugo de 12 años

Una sentencia contra foragidos agavillados

Notas espeluznantes. Gastos en la ejecución de penas de muerte. Cuentas del verdugo

Hambre y peste en 1709 y 1710. Un motín por la falta y carestía de granos

La salud pública en 1747

La mortalidad en Santiago en 1769

Un mensaje de la Diputación gallega con motivo de las calamidades del año 1768

Carestía de granos en 1855 en Santiago. Un motín popular. Asesinato de un concejal. Ejecución del reo

La torre y el reloj del Colegio de Fonseca

El noviciado en el Colegio de San Jerónimo

De “re” universitaria. Los paseos de grados

Una cofradía escolar en el siglo XVII

La universidad compostelana en 1809. El Inspector Bazán

La Universidad compostelana en 1817

Un voto de gracias por la supresión del Colegio de Fonseca

Nuestras facultades universitarias. La de Farmacia

Los antiguos derechos de “carcelaje”

Los ballesteros del Concejo

El Argadillo

Para efemérides compostelanas. Una explosión memorable

………………………………………………………………………………………………………..

NOTAS VIEJAS GALICIANAS. Ediciones de la obra:

01_Edición original 1925-1927:

TítuloNotas viejas galicianas / por Pablo Pérez Constanti

Publicación: [Vigo?] : [s.n.], 1925-1927 (Vigo: Imprenta de los Sindicatos Católicos)

Descripción física: 3 v ; 23 cm Biblioteca Xeral: Signatura: 29401  1 – 2  – 3  / Uso en sala

Ejemplares:

Biblioteca Xeral: Signatura GA 1367  1 – 2 – 3   / Uso en sala

Biblioteca Xeral: Signatura PR 951 43 – 1  / Prestable

 ……………………………………………………………………………………………………………….

02_Edición de 1993:

TítuloNotas viejas galicianas / Pablo Pérez Costanti

Publicación: Santiago de Compostela: Xunta de Galicia, 1993

Descripción física: 582 p; 30 cm

Ejemplares:

Biblioteca Xeral: Signatura GA 12731 / Prestable

Biblioteca Xeral: Signatura R 25412 / Prestable

Biblioteca Xeral: Signatura Arean 247  / Uso en sala

Biblioteca de Xª e Hª Sala Lectura: Signatura F MO 116 / Préstamo Corto

Biblioteca de Xª e Hª: Signatura H-A 1759 / Préstamo Corto

Biblioteca de Filoloxía: Signatura 461.1 PER.C 3  / Prestable

Arquivo Histórico Universitario: Signatura AHU.BIB 119  / Uso en sala

………………………………………………………………………..

Enlace corto para difundir esta entrada: http://wp.me/pFyoO-dI

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s